Algunas de las consultas que más reciben los profesionales de las ayudas técnicas en Vitoria se refieren a las sillas de ruedas, pero pocos saben que este es un invento mucho más antiguo de lo que imaginamos. Hoy te lo explicamos.

Como tantos inventos de la humanidad, la silla de ruedas tiene un origen incierto. No se sabe exactamente quién ni cuándo la fabricó, pero existe un grabado de 1595 en el que aparece una silla diseñada para transportar a una persona adulta. Este artefacto, dotado de cuatro ruedas pequeñas, un reposapiés y un respaldo reclinable, fue creado para el rey Felipe II. Este vestigio real es el más antigo que tenemos en Europa para trazar la historia de las ayudas técnicas en Vitoria, aunque su origen es mucho más antiguo.

Tanto la silla como la rueda se inventaron alrededor del 4000 a. C., con lo cual es probable que mucho antes ya se intentase acoplar, aunque la primera prueba gráfica de su existencia es un grabado chino del año 525 a. C. Poco después se encuentran referencias en crónicas griegas y romanas del uso de dispositivos con ruedas para sacar a los enfermos a tomar el aire.

Fue en el siglo XVII cuando el relojero alemán Stephen Farfler fabricó para uso propio el primer artefacto que podía propulsar el usuario. En 1783, John Dawson inventa la silla Bath, la reina del mercado hasta el siglo XIX. No era especialmente cómoda, así que durante los años posteriores fue mejorando. En 1869 cuando se inscribe una patente muy parecida a las sillas manuales actuales: grandes ruedas traseras accionadas por el usuario y dos pequeñas ruedas delanteras.

Las sillas de ruedas actuales son el resultado de un trabajo de siglos para mejorar y ayudar a la calidad de vida de sus usuarios. En Ortopedia Indar estamos comprometidos con el mismo fin y trabajamos cada día por conseguirlo.